martes, 18 de marzo de 2008

11 - Mi primera asignación : mi primer cameo

Tras incorporarme a la firma, mi primera asignación fue la de muchos ( sólo unos pocos iban directamente del curso SFC a un proyecto ): el staff, ( para otros denominado también “la pradera”, si bien yo no conocía esa denominación, probablemente fue creada posteriormente a mi paso por este lugar ). ( En Vida de un consultor tenéis una entrada donde se define bien este concepto, coincidiendo en muchos puntos con cómo lo recuerdo yo ).

El staff era esa sala amplia donde esperabas a que te asignaran a algún proyecto ( a algún job, cuenta de cargo asociada a un proyecto ). Formabas parte del pool de pitufos deseosos de demostrar sus capacidades. De vez en cuando pasaban frente a ti por un pasillo los gerentes y los seniors y te miraban, al menos así me parecía a mí, con conmiseración. En alguna ocasión entraba alguien que, por sus canas y sus ojeras, sabías que no era pitufo recién incorporado y se dirigía al azar a alguno de nosotros diciendo : “¿Tú estás haciendo algo?”. El elegido respondía "no" tímidamente adivinando, por algún sistema detector genéticamente incluido en su cuerpo de consultor, que un marrón rondaba dando círculos en el aire. Y entonces te largaban una presentación para que le hicieras el calling ( ver entrada "Glosario de términos del consultor (I)"), o para que hicieras unas fotocopias, o cualquier tarea de poco valor añadido pero que ahorraba un tiempo importante al proyecto en cuestión. Por supuesto, como era cuestión de sólo unas horas, ni se te ocurría pedir la cuenta del job para rellenar tu TR (ver igual entrada anteriormente mencionada ) de la quincena. Se supone que si estás en el staff estás cargando a la cuenta de formación porque has pedido material de estudio ( units ) al departamento de formación y te dedicas a empollar que las bases de datos son jerárquicas, relacionales, etc… o lo que es la “cuarta forma normal de Boyce-Codd” o cuáles son las reglas fundamentales de la normalización de una base de datos ( recuerdo que me leí bastantes units de esto ). De alguna forma éramos un mercado de recursos de libre asignación ( la imagen de las gacelas y los depredadores de Vida de un consultor, es genial ), disponibles para cualquiera que, con mayor categoría que la tuya, necesitara tu ayuda. Lo bueno que tenía estar en el staff y más siendo un completo desconocido para los jefes, es que a las 19h desfilabas como un señor por la puerta camino a tu casa mientras los senior y gerentes pringaban. Esa época dorada sin “overtime” duraba siempre muy poco.

Empleando el término que se lee en el mencionado Vida de un consultor, el “staff” era un ecosistema curioso donde además de los pitufillos recién incorporados podías encontrar otro tipo de especímenes : el que había acabado un proyecto y que no se le veía desde hace mucho tiempo por la oficina y está en espera de nueva asignación o el que le han colgado la etiqueta de “pending termination” ( es decir que está colgando del “out” del letrero de la firma “up or out” ) y está arrastrando su alma por la oficina el tiempo que necesita para mandar CV y buscar trabajo.

Lo bueno del staff ( aparte de permitirte cumplir muchas veces sólo con tu horario ) es que nadie controla si te tomas dos horas de comida ( eso sí, como alguien intente localizarte por megafonía y no te encuentre ya puedes ir preparando una explicación ), que te permite comenzar las primeras relaciones de sociabilización corporativa con tus compañeros ( a algunos no volverás a verlos nunca más a pesar de seguir en la firma ) y que te permite “nanear” dejando pasar el tiempo sin hacer nada, si una tarde no te apetece trabajar mucho.

Lo malo ( aparte de los MVNI, marrones volantes no identificados ) es que había días con tanto desasignado que no encontrabas hueco para sentarte y o bien mendigabas un despacho de algún gerente que estaba fuera de la oficina o buscabas alguna sala que estuviera libre ese día ( pidiendo siempre los oportunos permisos ). También llevar mucho tiempo en el “staff” no era buena señal, porque significaba que ningún proyecto buscaba un recurso como tú, y eso podía ser preocupante para un pitufo recién incorporado y mucho más para alguien con algunos años en la firma ( ya te conocen y no te llaman, eso sí que es preocupante ). Adicionalmente, si pasabas mucho tiempo en el “staff” no había base suficiente para evaluarte y tu promoción y subida salarial anual podía verse afectada seriamente, y eso también es preocupante. ( Me refiero a que tú estuvieras mucho tiempo desasignado y tus compañeros no. Otra cuestión es que no hubiera muchos proyectos en curso y la gente tuviera que estar así, pero eso yo no lo conocí, durante esos años la firma crecía con dos dígitos todos los años, y ahora creo que sigue haciéndolo ).

Pasados unos días ( no recuerdo bien cuántos ) me dieron mi primera asignación con job. Otro compañero y yo íbamos a ayudar a un senior que estaba desarrollando un estudio Delphi de la logística en España en la década de los 90. Sonaba bien, desde luego. La realidad se impuso cuando nos explicó que lo que teníamos que hacer es traspasar a una hoja de cálculo en Lotus las X de los cuestionarios que se habían recibido por parte de los participantes en el estudio, paso previo requerido para tratar automatizadamente las encuestas y generar los resultados que en forma de tablas y gráficos iban a conformar el documento final en papel. Ironías aparte, la asignación fue muy interesante aunque nuestro trabajo lo podría haber hecho un chimpancé con algo de entrenamiento ( los chimpancés son muy listos ) : aprendimos a familiarizarnos con la terminología de la Logística y del sector de la distribución, aprendimos también qué es y cómo se elabora un estudio por la técnica Delphi ( algo nos sonaba de la universidad ) y sobre todo aprendimos a manejar el Lotus ( el Excel por aquella época quedaba muy lejos todavía , era la era, valga la redundancia, del Lotus y el Wordperfect ). Además, el senior era un tío muy majo y nos sentimos muy bien trabajando con él ( lo único que en el documento editado sólo aparecen como autores el socio, el gerente y el senior, y nosotros no, cuando, aunque con poco “valor añadido” algo hicimos, jeje ).

Fue sólo una semana trabajando, pero, revisando mis notas de aquella época ( lo apuntaba todo ) veo que tengo manuscrito : “horas reales = 9x2+12+11+6 = 47h ( en el T/R : 31 horas )”, tal cual, no me lo invento : "overtime" en estado puro.

Años después ese nuestro primer senior me lo encontraría en un cliente siendo él parte del mismo ( se había pasado al otro lado ) liderando un proyecto en el que aprendí muchísimo y que a su momento relataré.

Así fueron pasando mis primeras semanas en AC hasta que me asignaron a mi primer gran cliente ( to be continued ).

5 comentarios:

rsantiag dijo...

Hola,

LLegué a esta Historia (que no Blog) de casualidad y la verdad es que me he enganchado con ella!! Ole como lo narras!!

Cuando leo tus post, aun no consigo identificar tu percepción de la esta historia, me refiero a si es agradable o no, si repetirías o no, si realmente estas contento con ella o no.

Y no me queda claro porque aunque veo/leo recuerdos entrañables y a veces defensa de "la firma", no entiendo porque cambiaste y te pasaste "al lado oscuro". Si por que te estabas perdiendo algo muy importante de tu vida ... pero entonces no serían tan buenos esos años, no??

No sé, es solo una reflexión.

yuki dijo...

Rsantiag, te contesto :

no me gusta plantear las cosas a lo maniqueo, no existe lo malo malísimo ni lo bueno buenísimo. En concreto, esta historia es una evocación nostálgica, y, aunque lo malo no se olvida, se recuerda menos que lo bueno. Por otra parte, quiero contar la historia tal cual la recuerdo, y por eso para mi fue una etapa buena y mala.

Que si la repetiría, me preguntas. Pues, salvo que me fuera necesario y no tuviera más remedio, no. Que si estoy contento con ella, me preguntas. Pues sí, me gusta haber tenido esta historia porque el balance final es positivo. De hecho, hay una entrada donde lo digo así.

El por qué me cambié "al lado oscuro" lo contaré a su momento, pero esos años fueron muy buenos y en ocasiones muy malos. La cuestión peor era que estaba en la jaula de oro y mi vida no era mía en gran medida aunque ganara mucho dinero y viajara, etc... Llegó un momento que necesité escapar y cuando tuve la ocasión lo hice. Pero lo hice poco a poco, meditadamente, hasta llegar donde estoy ahora, lejos de la jaula y muy lejos de ese mundo.

Gracias por seguir la historia.

Ando liado estos días pero pronto pondré nuevos capítulos.

Jordi Bufí dijo...

Genial historia, no sé si me llama la atención porque podría haber trabajado en una consultoría y como nunca lo hice me quedo con la duda de saber que tal habría sido (me pasa lo mismo con la mili)

Tengo tu feed para no perderme ni un sólo capitulo más :)

yuki dijo...

Gracias, Jordi. Espero que te siga gustando.

Paco dijo...

Buenas:

Felicidades por el blog. Me parece muy interesante tu historia.

Yo tuve la oportunidad de entrar en una consultora en su día y no lo hice.

Tengo un amigo que si entró y vive en la "jaula dorada". Lo llamé un viernes a las 22h para ir a tomar algo y todavía seguía trabajando...
Fue la primera vez que oí la palabra "overtime".