viernes, 7 de marzo de 2008

8 - La formación : ser participant o faculty en St. Charles ( "here starts the difference" )

Nota : esta entrada podría ser mucho más larga, por la cantidad de recuerdos y anécdotas que tengo, pero, intencionadamente, la reduzco, para no aburrir.

La formación en AC marcaba, en mi opinión, una diferencia importante frente a otras consultoras. Cada empleado tenía asignado un Plan de Formación de antemano ( “mainline”, creo que lo llamaban ) que trataba de cumplirse. Parte de esa formación se daba en España pero buena parte de ella se daba fuera, especialmente en St. Charles ( un pueblecito junto a Chicago ). Aquí tenéis un ejemplo de lo que eran los cursos en este centro :




El centro ahora se llama ahora Q Center y no tengo muy claro de quién depende o quiénes son sus propietarios.

La verdad es que cuando contabas a tu familia y amigos que te mandaran a Chicago, todos quedaban algo impresionados. Era casi como que te mandaban a la Luna ( yo soy un chico de provincias, y os aseguro, que la sensación era parecida ).

La primera vez que ibas a St. Charles te quedabas impressed ( como dicen ellos ) de las instalaciones que tenían allí montadas. El edificio, además de bonito, era enorme; los alrededores de película ( a mi me recordaban la escena primera de “El silencio de los corderos”, cuando Jodie Foster hace footing por el bosque ). Todo estaba muy bien organizado, todos las necesidades cubiertas ( gimnasio, biblioteca, pizzería, bar para juergas nocturnas conocido como “Social Center”, instalaciones deportivas y gimnasio, agencia de viajes y todo lo que os podáis imaginar ). Tenía hasta una tienda de souvenirs/supermercado que se llamaba “El mercado de Arturo”, así, tal cual, en español. Por tener tenía hasta servicio de microbuses ( shuttle ) y hasta un lago que en invierno se congelaba ( si hay un lugar donde más frío he pasado en mi vida, ése es Chicago, "the city of wind", con eso del "wind chill factor" los 20ºC bajo cero era algo habitual. La verdad es que siempre me tocó ir en invierno ). Nada más entrar, en el hall donde se encontraba la recepción del centro había un cartel anunciando : “Here starts the difference” ( toda una declaración de intenciones ).

Lo que peor se llevaba en el centro ( aparte del inglés ) es tener que desayunar a las 8 de la mañana y a las 12 estar ya almorzando para luego a las 18h cenar. Por eso muchas noches acabábamos en la pizzería a las 23h, empujados por la gazuza. Recuerdo mucha verdura cruda, muy poco pescado ( y nunca pescado con ojos, que les da mucho asco ), yogures de litro y medio y el típico café-aguachirri americano ( de hecho había un par de cafeteras exprés que pusieron tras una masiva demanda por parte de españoles e italianos, según me contaron ).

Me acuerdo de las extravagantes sesiones de "energizing", cuando a mitad de clase, todos con los trajes programando, entraba, por sorpresa ( aunque cuando oías en el techo los pisotones de los de la clase de arriba, ya sabías que se acercaba la hora ) una chica con mallas y calentadores y al grito de "stand up" nos ponía a hacer aerobic para desentumecer los músculos ( los americanos son así ).

Y recuerdo también el concepto TMR ( temporary meaningless relationship ), relaciones afectivo-amoroso-sexuales que inevitablemente surgían pero que oficialmente se desaconsejaban.

Yo lo pasé muy bien en estos cursos y abrí mi mente a otros mundos, que eso siempre es de agradecer. Los fines de semana previo y posterior a cada curso ( su duración solía ser múltiplo de semanas ) los dedicaba a viajar por todo el país, como la mayoría de los que iban. Cuando acababa el curso te quedaba algo de morriña, he de reconocerlo, pero siempre te hacía ilusión llevarte a casa unas fotografías con todos los asistentes al curso tras un fondo de hierba, con las banderas en alto al fondo y donde todos los americanos mostraban siempre su mejor sonrisa. Algunas fotografías eran de un grupo tan grande, que podías jugar con tus amigos cuando se las enseñabas a eso de "dónde-está-wally" para que te encontraran.

Uno podía acudir a St. Charles por dos razones principalmente : o ibas a recibir un curso ( participant ) o ibas como profesor a darlo ( faculty ). Yo fui faculty en 3 ocasiones, si no recuerdo mal ( lo cual me vino muy bien para mejorar notablemente mi nivel de inglés ), y las experiencias de serlo son inolvidables.

El tema del inglés para los españoles era agotador. Al final pasabas entre las clases y las charlas con los no españoles unas 12 horas diarias traduciendo inglés, lo cual, suponía un esfuerzo intelectual considerable. Entrabas en la cama con el cerebro ardiendo de tanto quemar glucosa. Menos mal que todo el curso estaba perfectamente documentado, y siempre lo de leer inglés se nos ha dado mucho mejor.

No voy a entrar a detallar los cursos que recibí ( Orientation, SFC, CAPS, SDS, SIS, DCV, etc... ) ni los que di, pero no puedo evitar comentar algunas anécdotas, la mayoría relacionas con las diferencias culturales entre los americanos y los españoles, y que puedo jurar sobre la Biblia que son ciertas. Ahí van.

El primer curso al que acudí como alumno ( el CAPS ) era la resolución de un caso práctico de programación en Cobol. En mi grupo nos asignaron a una chica americana que era “graduated in computer and sciences”, a la cual consideré inicialmente como nuestra tabla de salvación : era la que nos iba a resolver el código, que, según contaban, era complicado y tenía pequeñas trampas a resolver. Pues bien, lo más cerca de un ordenador que había estado esta chica era cuando sacaba dinero del ATM ( el cajero, vamos ). Así que tuvimos que recurrir a la picaresca española para resolver el caso. Recuerdo un par de noches encerrados en una habitación un grupo de unos ocho españoles con el código fuente para analizarlo y ver dónde fallaba no sé qué bucle que nos daba error al compilar ( no nos salía el Micky Mouse que tenía que salir en la pantalla si todo estaba correcto ). Por supuesto, estaba prohibido llevarse documentación a las habitaciones, pero ya sabéis cómo somos en este país.

Además para resolver el programa todos los españoles de la clase nos ayudábamos entre nosotros, independientemente de que fuéramos de distintos grupos ( en una clase había varios grupos ) y por supuesto lo hacíamos hablando en español. Como los profesores ( eran cinco por clase ) se olían que maquinábamos algo pero no se enteraban por hablar nosotros en español pues optaron por una medida práctica que una mañana al entrar en clase vimos escrita en la pizarra : “It is not allowed to speak Spanish during classtime”. No decían que sólo se hablara en inglés, sino que no se podía hablar en español. Tampoco prohibían el alemán, ni el chino, ni el francés ( los alumnos procedían de todas las partes del mundo ).

Una vez más la picaresca supo salir adelante. ¿Qué acento en inglés comprende mejor un español? ¿El americano, el británico, el escocés, el australiano o el de Vallecas? Teníais que vernos a los españoles de la clase hablando en inglés ( sin preocuparnos por hablarlo bien, sino pronunciándolo en eso, en español ) para continuar ayudándonos : “guiv mi de disqueision”, “de lup in de procedure division is rong”, etc.. y así con todo. Los profesores, una vez más, no daban crédito. Eso sí, al menos se consolaban pensando lo mal que hablábamos inglés.

Anécdotas sobre el tópico de la ignorancia cultural de los americanos tengo un buen puñado ( sin ánimo de convertir esto en un panfleto anti-yanki ) :

La de la chica americana que paseando con un casanova español a la luz de la luna con claras intenciones amatorias, le dijo a nuestro casanova : “what a wonderful moon!!! Do you have one like this in Spain?”. Esto me lo contó el casanova y lo doy por cierto, así que no penséis que exagero o miento.

La del concurso de Trivial Pursuit en inglés en una de las clases donde se preguntó : “Where was Ernest Hemingway born?”. Y un americano se lanzó raudo a contestar ( ya sabéis que los americanos participan muchísmo en clase siempre, aunque sea para decir lo mismo que acaba de decir otro cambiando un poco las palabras ) alzando su mano y dijo : “In Spain”.

La de un compañero faculty de la oficina de Chicago que me preguntó ( ya lo traduzco al español ) : "¿Cómo lleváis en España lo de ser un país musulmán?"

La de cuando el grupo de faculties ( yo lo era en ese curso ) nos fuimos a cenar juntos y propusieron en honor a mi ( el único español ) que fuéramos a un sitio de comida típica española y me llevaron a un restaurante mejicano.

La de una chica de la oficina de Boston que me preguntó si en España teníamos carreteras asfaltadas y agua corriente en todas las casas.

La de cuando al final de un curso les hice una presentación de mi país ( era habitual hacer presentaciones de países para mejorar la "culturilla general" ) y una de las partes la centré en explicarles que muchos de los lugares geográficos del suyo llevaban nombres españoles, a lo cual no daban crédito. Es más, uno incluso me dijo que eso no podía ser verdad cuando les descubrí que el nombre del conocido pueblecito en el estado de Texas que se llama Amarillo ( /amaerillou/, para ellos ) era una palabra española que significaba “yellow”.

La de un profesor americano que en la reunión de evaluación de los alumnos donde nos juntábamos todos los profesores, comentó ( sin malicia alguna, en ningún caso ) en relación con un alumno español que tenía dificultades intelectuales básicas para entender lo que se le decía ( “retarded” era el término que empleó, que era tonto, vamos ), cuando en realidad lo que ocurría es que no tenía ni idea de inglés. Yo intervine para aclararle lo que ocurría pero se lo expliqué en español y además hablando muy rápido. Luego le pregunté si se había enterado de algo y me dijo que no porque le había hablado en español. Entonces le respondí : eso mismo le ocurre a ese chico. Dáselo por escrito y verás como te comprende perfectamente. Además recuerdo que insistí en una cosa : cuando un español te pide que le repitas algo, no se trata de repetírselo con las mismas palabras y a la misma velocidad, lo que te está pidiendo es que vayas más despacio y procures emplear otras palabras.

Por último ( no quiero colapsar este blog ni a sus lectores ) tengo una anécdota buenísima que no me ocurrió a mi pero sí a un ex-compañero y amigo que seguro que lee esto y que tiene un excelente blog que algunos leéis. La recuerdo más o menos así : estando en clase le preguntaron a este ex-compañero si era verdad que en España todo el mundo sabía tocar la guitarra ( o quizá era torear, no estoy seguro ). Y él respondió que no era verdad en la misma medida que en Estados Unidos no todo el mundo era como Homer Simpson. Me estoy imaginando la cara del americano cuando oyó esto. No sé si el resto de la clase se rió. ( Igual mi recuerdo ha cambiado un poco la anécdota, que me corrija el aludido, pero la esencia era ésta ).

De todas formas, conocí también a americanos muy interesantes, cultos y preparados, que habían viajado fuera de su país y eran conscientes de que más allá de USA existen otros mundos, con otras lenguas y otras culturas. Recuerdo a un chico de Texas que me dejó sorprendido con las conversaciones que tenía con él ( en español, que lo hablaba aunque con acento mejicano, le había enseñado la chica que lo cuidaba de pequeño ).

Además, los americanos también tienen su puntito de autocrítica. Fue un americano el que nos contó el siguiente chiste : “¿cómo se dice cuando una persona habla 3 idiomas?, trilingüe, ¿y cuando habla 2?, bilingüe, ¿y cuando habla sólo 1?, americano”.

16 comentarios:

Yo mismo dijo...

Buenas. Aunque no comente en todos los posts, animo, que te leemos ya unos cuantos.

Cuenta cuenta, explayate, las historias que cuentas son muy buenas y de verdad se hace muy entretenido :P

Curioso el mundo que tengo por encima, creo que seguire como tecnico, con mi sueldo mucho mas que decente, y como bien dices, llegan las 17h y salgo de ahi a mi casa a estar con mi mujer y con mi enano.

En parte te doy las gracias por hacerme perder las ganas de ascender que tenemos algunos y valorar otros aspectos y/o condiciones laborables que normalmente pasamos por alto, de verdad, gracias.

Aluziner dijo...

Llegué aqui a través del blog de Rafa(Diario de un director de sistemas) y me enganché con las historias, muy buen blog, no soy consultor ni lo he sido, estoy en el area de TI pero me encantan estas anecdotas.

Sigue adelante.

De consultor a director de TI dijo...

Gracias por leerlas y me gusta que os gusten. Es parte de mi vida y me apetecía escribirla. Es un arrebato de nostalgia en el fondo.

Próximamente publicaré más. Estoy en ello.

Un saludo.

Consultor Anónimo dijo...

¡Qué mito! St. Charles. Madre mía del amor hermoso. Yo sólo estuve una vez (1999). Yo era de los "primos" de AA, y claro, enseguida vino lo del divorcio y sus consecuencias. Pero vamos, que lo recuerdo con extraordinario cariño. Todavía guardo una camiseta que nos hicimos los de nuestra clase.

Me hubiera encantado ir de faculty.

rsantiag dijo...

Muy buenas tus historias. Enhorabuena sinceramente por el blog y por como las transmites.

Supongo que este proceso que cuentas en tu blog, es algo que muchos hemos/estamos/estaremos viviendo, y creo que en muchos casos, imprescindible para evolucionar personalmente. Ya se sabe que solo se aprende cuando se sufre en las propias carnes.

Un saludo

EMF dijo...

Muy buenas historias. Agregado en netvibes :-)

Gaznápiro dijo...

Yo estuve en St.Charles en agosto 1999 (como consultor anónimo, con los primos de AA), y no he pasado más calor en mi vida...

Aquellos fueron buenos tiempos...

de consultor a director de ti dijo...

Yo siempre estuve en invierno y el calor dentro del edificio era mucho. La factura de calefacción mensual sería millonaria, para mantener a tal temperatura tamaña instalación. En la habitación tenía que abrir la ventana para que el frío de los tantos bajo cero aliviara el calor que tenía.

El calor que tú comentas supongo que es el del verano. Yo no conocí esa estación nunca.

Gracias por comentar en el blog, Gaznápiro.

tic616 dijo...

Grandes días en St Charles sí señor. ¡Qué nostalgia me ha entrado tras leer estas líneas! Yo estuve más de 11 años en la casa y pasé, ni me acuerdo de cuantos, muchos días por allí, sobre todo en primavera-verano.

La última vez, que estuve por allí (2002) ya lo estaban desmantelando y fue bastante triste - pabellones cerrados, el comedor semi-vacio, el "social center" patético (con las buenas farras que se llegaron a hacer allí)

Ya que va de anécdotas, yo tengo una en la que nos reímos mucho los españolitos.El primer día del curso, seguro que te acordarás, cada uno se presentaba a sí mismo y de donde venía, más o menos así:
1 John Smith, Tampa, Florida, I work for...
2 Helen Flowers, Chicago, Illinois, my current client, ...
3 Peter Wallis, Tucson, Arizona

hasta que le tocó el turno a uno de nosotros que sin cortarse un pelo va y soltó:

4 Manolo Pérez, Reus, Tarragona, ...

Las carcajadas fueron estruendosas

leoborj dijo...

Como ya he dicho en otro comentario, yo no he sido consultor, pero veo que me identifico con unas cuantas cosas de las que comentáis. Por ejemplo, ahora la coincidencia es que la primera vez que estuve en américa fue en Chicago, con Ameritech. Tengo que confesar que me saltó la lagrimita desde lo alto del Hankook building.

yuki dijo...

Leoborj, el Hancock es un tocho de edificio precioso, pero impresionan aún más las Sears Towers. Notas cómo se mueven cuando hace viento. Chicago es una ciudad muy bonita pero muy fría. Todo es muy nuevo, con eso del incendio está prácticamente reciénn construido. El lago Michigan helado en invierno es digno de ver también. La pizza, los garitos de Blues....... Qué recuerdos!!!!!!!!!!!!!

Mateo dijo...

Me hace gracia cuando opinamos sobre los yankis... en spain todos creen que por ser cubano tengo que saber bailar salsa y ligarmelas a todas.
Hablando de la luna... en la habana, una chica de barcelona me juró que en su ciudad la luna no era tan grande, y que no se movía (no era una inculta de pueblo, por eso)
y anécdotas como esas hay mil...
los tópicos los tenemos todos en la cabeza, y un guiri es un guiri en cualquier parte.
¿o no?
por otro lado, me encanta tu blog
gracias

yuki dijo...

Mateo, muchas gracias por tu comentario y por leer el blog. Te doy toda la razón en lo que dices. Ten en cuenta de todas formas el tono distendido que empleo al contar esta historia y que tanto lo que "guiri" como lo de las anécdotas las expongo para recordar momentos divertidos derivados de enfrentarno con una cultura diferente. Si estuviera escribiendo un ensayo sobre interculturalidad, te aseguro que no emplearía esos tópicos, y desde luego no en ese tono, pero como son recuerdos divertidos, por eso los expongo. Y llevas razón, los españoles también aplicamos los tópicos a los que vienen de fuera. Lo mejor es conocer a los que proceden de otros países para romper ciertos tópicos. De hecho, tengo un amigo cubano que rompe con todos los tópicos que aquí aplicamos a los cubanos, como tú cuentas. Gracias, una vez más, por el comentario.

Anónimo dijo...

Vaya, ese vídeo lo hizo un amigo con el que coincidí de faculty en St. Charles, pues yo no he tenido ningún tópico con los Americanos las veces que he estado, supongo que las cosas han cambiado, no así las juergas en St. Charles, solo por eso merece la pena la experiencia en la firma.

El Anonimo

Anónimo dijo...

Que buenos recuerdos!! Yo la primera vez fui a finales de los 80 y claro las diferencias entonces eran tremendas...me impresiono la solidez de las instalaciones, la eficiencia del servicio, los impresionantes medios tecnológicos y algo que creo se te ha olvidado... las limusinas.

Me parece un blog cojonudo.

YFP

Anónimo dijo...

Aun ahora he descubierto el blog, soy una becaria que acaba de entrar en este mundo!!
Muy buena tu historia la verdad, me esta enganchando